Obligatoriedad de mantenimiento de puertas automáticas

Según establece el propio Ministerio de Industria;

“Las puertas automáticas deben ser mantenidas obligatoriamente conforme se consigna en el referido informe del Ministerio de Industria, por lo que su instalación, uso y mantenimiento se realizarán conforme a la norma UNE-EN 12635:2002+A1:2009

 La norma UNE-EN 12635:2002 + A1:2009 especifica la información que debe ser suministrada por el fabricante de la puerta y el fabricante de los componentes, para asegurar una instalación, maniobra, mantenimiento, reparación y uso seguros de este tipo de puertas, así como establece que ciertos trabajos de reparación y mantenimiento deben llevarse a cabo por profesionales cualificados.

En cumplimiento del Código Técnico de la Edificación y la norma UNE-EN 12635:2002 + A1:2009 se entregara con cada puerta;

  • Declaración CE de Conformidad / Declaración de Prestaciones de acuerdo con la norma UNE-EN 13241-1:2004
  • Libro de mantenimiento
  • Instrucciones de funcionamiento
  • Instrucciones de mantenimiento.

 De estas normas, y, según establece en el Código Técnico de la Edificación, se evidencia que es obligatorio el mantenimiento de las puertas automáticas.

COMUNICADO – El Ministerio incrementa las inspecciones en puertas de garaje, comerciales e industriales

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo vuelve a lanzar una campaña incrementando el número de inspecciones de puertas de garaje, comerciales e industriales, como resultado del grado de incumplimiento de la anterior campaña llevada a cabo. El 91% de las puertas inspeccionadas no superaron la inspección y 6 de cada 10 puertas presentaron defectos graves para la seguridad de las personas. Asimismo, el Ministerio resalta como dato simbólico que tras un periodo de más de 22 años en el que viene establecida la obligatoriedad del marcado CE en las puertas, un 32,5% de las mismas todavía no lo lleva incorporado. A la vista de estos resultados, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo ha decidido adoptar medidas firmes al respecto y reforzar la vigilancia en el sector, ampliando el número de comunidades autónomas y número de puertas que se verán sometidas a dichas inspecciones en el futuro. Puertas Automáticas Fersa pone a su disposición el comunicado oficial del Ministerio.

Fallece un hombre de 73 años atrapado por la puerta del garaje

Un hombre de 73 años ha fallecido este viernes en Oviedo tras quedar atrapado por el portón de su garaje en el número 17 de la calle Hermanos Menéndez Pidal.

La Policía recibió a las 09.38 horas una llamada en la que se solicitaba la presencia de una dotación en dicha vía, donde al parecer una persona había fallecido atrapada por un portón.

Una dotación del Grupo de Atención al Ciudadano de Oviedo se personó en el lugar donde se encontraron con el cuerpo sin vida del hombre, sentado en el suelo y con su pierna derecha atrapada por el portón del garaje.

La Comisión Judicial, junto con funcionarios de la Brigada de Policía Científica de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, se personaron en el lugar para proceder al levantamiento del cadáver. El hombre fue trasladado al HUCA donde se le practicará la autopsia.

Al parecer, el hombre, de 73 años, y afectado de problemas de movilidad, siempre entraba a su edificio por el garaje con el fin de coger el ascensor directamente y evitar subir las escaleras del portal. Todo apunta a que la causa de la muerte fue un accidente.

Un niño de 7 años muere aplastado por la puerta de un garaje en Llano de Brujas

Un niño de unos siete años, cuya identidad no ha trascendido, falleció a última hora de la tarde de ayer, en la pedanía murciana de Llano de Brujas, en un paraje conocido como Llano de San Antón, al ser atrapado por la puerta corrediza de las que se utilizan en las entradas a los garajes. La presión del mecanismo de cierre le causó la muerte por aplastamiento.

El trágico suceso se produjo alrededor de las ocho de la tarde. En circunstancias que todavía no han sido aclaradas, el pequeño, de etnia gitana, trató de entrar o salir de una especie de cochera, anexa a la vivienda de su familia, y fue en ese momento cuando la puerta se cerró sobre su cuerpo, causándole la muerte en pocos segundos.

«Sin un rasguño externo»

Aunque familiares del pequeño lo trasladaron hasta el hospital Reina Sofía de Murcia con la mayor rapidez, los integrantes de servicio de Urgencias nada pudieron hacer por reanimarle. «Llegó ya muerto; el cuerpo estaba sin un rasguño por fuera, perfecto, como si estuviese durmiendo, pero la puerta le había causado un síndrome de aplastamiento que le provocó la muerte casi en el acto», señalaron fuentes del centro sanitario.

Pocos minutos después de conocerse la noticia de la muerte del niño, la puerta de Urgencias se llenó de familiares -más de medio centenar- llegados desde diversos barrios de la ciudad para acompañar a los padres del pequeño. Las escenas en esos primeros momentos fueron de un enorme dramatismo, hasta el extremo de que algunos de los familiares del niño llegaron a retorcerse de dolor por el suelo y tuvieron que ser atendidos por el personal sanitario. Un hombre -probablemente, el padre del menor fallecido- comenzó a golpearse la cabeza contra el suelo para autolesionarse, llevado por la desesperación al conocer la noticia de que el chiquillo había fallecido.

Pendiente de autopsia

El cuerpo del niño fue trasladado más tarde al cercano Instituto de Medicina Legal, con el fin de que los forenses dictaminasen las causas exactas de la muerte. También es previsible que la Policía Judicial abra algún tipo de investigación para esclarecer en qué circunstancias se vio atrapado por la puerta de garaje.

El momento en que se celebrará el entierro, que sin duda será multitudinario, se desconocía ayer por la noche, ya que todo estaba pendiente de que los forenses concluyesen su trabajo y el juez de guardia autorizase el traslado del cuerpo del pequeño al lugar donde será velado.

La vivienda en la que se produjo el fatal suceso estaba ubicada en la pedanía murciana de Llano de Brujas en el paraje del Llano de San Antón en una zona muy poco habitada. Se trata de una vivienda amplia con una gran zona aledaña a la casa donde los propietarios tenían encerrados los coches. Esta zona estaba cerrada a la calle con una gran puerta metálica de una tres metros de larga, causante de la muerte del pequeño.